Páginas

17 mar. 2013

Entrevista a Mariano Gambín

"Don Mariano Gambín, supongo". Con estas palabras en los labios estuve a punto de saludar el pasado viernes al autor de Ira Dei y El círculo platónico, que tan buena acogida ha tenido entre los lectores de la isla, y que empieza a conocerse más allá del Archipiélago. Cuando el escritor se acercó a la puerta del Casino de La Laguna y me sonrió, recordé ese guiño a las escenas finales de la novela, en la que una de las protagonistas es rescatada dentro de unos túneles subterráneos que discurren por la parte central de la Ciudad de los Adelantados. Lo cierto es que estas escenas finales, en donde la acción vertiginosa atrapa  inexorablemente al lector, no tienen mucho que envidiar a las de las películas de James Bond que -intuyo- tanto le agradan al autor, junto con la novela negra.



Mariano se mostró como una persona cercana y amable, a la que el éxito no le ha desviado en ningún momento de su trayectoria profesional. Abogado de profesión -Gambín es licenciado en Derecho y doctor en Historia por la Universidad de La Laguna- desde el año 2000 lleva publicados tres libros en solitario, otros dos como coautor, y más de una veintena de artículos de investigación histórica en diversas revistas científicas sobre aspectos políticos y sociales de Canarias tras la conquista. Fue ganador en 2005 del Premio Especial del Cabildo de Gran Canaria y la Casa de Colón de Investigación Histórica sobre las relaciones Canarias-América por su libro En nombre del Rey. Los primeros gobernadores de Canarias y América y en 2011 por su obra La aventura de de don Pedro de Lugo, segundo Adelantado de Canarias. También ha recibido el Premio de Investigación Histórica Antonio Rumeu de Armas 2011 por su artículo "En busca de la torre perdida. El redescubrimiento de la fortaleza de Santa Cruz de la Mar Pequeña en el Sáhara"

En el CEPA San Cristóbal estamos llevando a cabo un proyecto de centro titulado "La Laguna, ciudad de aprendizaje" en el que -además de otras muchas actividades trabajadas en diferentes áreas- los alumnos han estado leyendo Ira Dei y haciendo tareas sobre el libro y el autor. Este encuentro con él en el Casino de La Laguna, en el que a modo de rueda de prensa pretendíamos llegar a conocer la personalidad del autor, así como las características de su oficio, se convirtió en una reunión exquisita en donde Gambín se mostró encantador y colaborador con los encuestadores.


Los alumnos asistentes, que venían representando a todos los compañeros de sus respectivos grupos, con una selección de las preguntas elaboradas por aquellos para realizar al escritor, se sintieron absolutamente dichosos de haber podido disfrutar de esta oportunidad única de estar delante de un novelista que ha logrado que alguno de ellos se acerque casi por primera vez al universo maravilloso de la lectura. Desde aquí manifestamos nuestro agradecimiento a Mariano por su disposición e interés en acudir a todos los compromisos en los que lo hemos metido. 



Esperamos que su tercera novela, La Casa  Lercaro -que se ha publicado por la editorial Roca en  la misma fecha que tuvo lugar nuestra entrevista- resulte también un éxito para él y para las letras canarias. Con toda seguridad que estaremos entre sus primeros lectores.

El vídeo de la entrevista

11 mar. 2013

Tai Chi en That's English!

La armonía, la relajación, la calma y la tranquilidad invadió la clase de That’s English hoy  a través de nuestra invitada Barbara Yorke, que nos transmitió en inglés el espíritu de este arte marcial milenaria. El idioma no fue en esta ocasión un obstáculo para poder entender su mensaje, independientemente de los diferentes niveles de conocimiento lingüístico existentes en el grupo. Su pasión por esta actividad y la defensa de sus múltiples beneficios, quedaron patentes en sus palabras, cargadas de respeto y amor por una práctica regular de esta noble disciplina.



Barbara Elaine Yorke ha vivido en el extranjero desde 1973, cuando dejó Inglaterra a la edad de los dieciocho años. Se considera internacional, y lleva ya treinta y tres años en Tenerife, desde que fuera destinada a nuestra isla por una compañía inglesa que ya no existe. Aquí conoció a su marido y ha hecho su vida.


El deseo por practicar Tai Chi le llegó hace quince años, sin saber entonces realmente la razón, y sin conocer a alguien que practicara este deporte. Desde entonces, tras practicarlo durante más de diez años, sigue aprendiendo con devoción, y tiene la intención de examinarse para convertirse en profesora en un futuro cercano.

Su charla, además de darnos a conocer un mundo desconocido para muchos, nos dio la oportunidad de poder oír frases idiomáticas y giros lingüísticos muy interesantes desde el punto de vista del estudiante de una lengua extranjera. Su bonito acento, y su cuidado vocabulario aportaron un toque de distinción en nuestra clase de idiomas.

















9 mar. 2013

Apagón analógico

El reciente temporal de viento me ha traído a la memoria aquella tormenta tropical que tuvimos hace ya ocho años llamada "Delta", que tantos daños devastadores causó, de los cuales aún quedan restos en nuestras islas, y que nos recordó a todos lo vulnerables que somos frente a la naturaleza. Afortunadamente, algo hemos aprendido desde entonces, y ahora las autoridades locales ya se toman en serio eso de la meteorología, y nosotros las alertas. Sin embargo, y a pesar de todo lo malo, no he podido evitar una sonrisa al acordarme del artículo que publiqué en aquellas fechas, en donde quedaba patente cómo era la situación de nuestras infraestructuras, y el humor con el que nos lo tomamos en casa cuando nos vimos despojados de nuestra energía más recurrente hoy en día: la electricidad. Ahora, un poco más viejos y dependientes -si cabe- de las tecnologías que consumen fluido eléctrico, miro hacia atrás y me imagino mandando un whatsapp con señales de humo a mis amigos con las fotos de todo lo que ocurrió aquel día. Claro que, por mucho que hubiese querido, esas fotos no podían haber llegado nunca a sus destinatarios...



A
ño de Nuestro Señor Jesucristo 2005, en los albores del siglo XXI.  Me dispongo a leer, a la luz de una vela, lo que dice hoy la prensa sobre el futuro de la televisión digital terrestre y el apagón analógico que va a sufrir nuestro país en el año 2010. También acabo de oir algo en la radio (gracias a que he sido previsor y guardé algunas pilas en la gaveta de mi despacho, justo de ese tamaño: el mismo que utiliza mi máquina de afeitar; tenía que haber seguido los consejos de Beckam y rasurarme en carne viva con Gillette...) y ya sé lo que nos espera para dentro de diez años. Me preocupa el vecino de enfrente, ese que está en el lado de la calle que sí tiene luz. ¿Qué hará si no está adaptado tecnológicamente para esa fecha? ¿Podrá vivir sin esos veintitantos canales gratuitos? En el fondo confieso que le tengo envidia. Yo, que he tenido que acercarme a casa de mis suegros para cargar el móvil y asearme, pues tampoco tengo agua. A fin de cuentas ellos están en el bando de los ‘iluminados’. Me recuerda la guerra civil, cuando vivir en un lado de la calle te situaba en una posición comprometida y te llegaban balas de la otra parte. Aquí los proyectiles llegan en forma de miradas acusadoras, como diciendo: “tiene que tener manga o conocer a alguien en Unelco. Yo llevo tres días sin luz y él sólo unas horas...” Mis padres, en el bando a oscuras, se lo han tomado con más humor. Con su traje más arrugado que las castañas de esta tafeña pasada por Delta, han salido a la calle a un acto cultural que organizaban en el Casino para todo los públicos. Les costó un poco combinar la ropa—y hasta encontrarla— en medio de esa oscuridad de la parte de la calle “castigada”, pero finalmente partieron orgullosos, linterna en mano y escaleras abajo, con el fin de iluminar un poco su día con un rayo de cultura y glamour. No sé en qué bando estará el consejero de la Presidencia o el director general de la mejor compañía eléctrica que tenemos en Canarias (¿hay más?), pero lo que si sé es que no se ha enterado de que el apagón ha llegado también a Tacoronte y a muchísimos sitios más que él no ha mencionado. He observado que su traje no tiene una sola arruga y que su pelo está perfectamente peinado. No podría decir lo mismo de mi madre que, a falta de secador, salió a la calle con un estilo un tanto afro y dando gracias por tener agua. A partir de ahora la ciudadanía se dividirá en vecinos “sin” y vecinos “con”, como la cerveza, pero que no sea ‘Tropical’, por favor, que ya para eso tuvimos la tormenta.

Publicado en el Periódico La Opinión, el 5/12/05