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29 nov. 2015

Hablemos de drogas

En estos últimos días de noviembre los alumnos de las aulas de Finca Pacho y Ataretaco han visitado la exposición "Hablemos de drogas", dentro del programa de prevención del consumo organizado por la Obra Social Fundación "la Caixa", que ha recorrido todo el territorio nacional con estos materiales.
  
Atenta a la realidad que rodea a muchos jóvenes y a sus familias en relación con el consumo de drogas, la Obra Social "la Caixa" ha impulsado este programa dirigido a prevenir, informar y sensibilizar sobre los efectos de las drogas en la salud y la sociedad a los distintos agentes que son elementos clave en este objetivo: los jóvenes, las familias, los educadores, los profesionales de los centros de salud y la ciudadanía en general.




Según la última Encuesta Estatal sobre Uso de Drogas en Estudiantes de Enseñanza Secundaria de 2012-2014 (ESTUDES), las drogas consumidas por el mayor porcentaje de estudiantes de 14 a 18 años continúan siendo el alcohol, el tabaco y el cannabis. Les siguen los hipnosedantes, la cocaína y el éxtasis.
La tendencia en el consumo de alcohol presenta un preocupante repunte en 2012, con un 81,9% que lo ha consumido en el último año y un 74% en el último mes. Esta tendencia se produce sobre todo en los más jóvenes, con edades entre los 14 y los 15 años.
La nueva forma de relación con las drogas recibe el nombre de consumo recreativo. Se trata de un consumo de drogas, legales e ilegales, que normalmente se presenta asociado al tiempo de ocio, en especial al nocturno durante los fines de semana.


A pesar de que todos nuestros alumnos son mayores de edad, y superan la edad de la adolescencia, todos han mostrado un enorme interés por saber y aprender sobre las consecuencias sociales, económicas, sanitarias y de seguridad, ya que de una manera u otras nos afecta a todos. Los accidentes de tráfico, la violencia machista, la delincuencia en general tienen mucho que ver con el consumo y venta de estas sustancias. No es extraño, por lo tanto, que las drogas supongan una preocupación colectiva ni que, para hacer frente a sus consecuencias, muchos países hayan puesto en marcha políticas de prevención y rehabilitación, con un elevado coste económico.


La exposición nos ha dado la oportunidad de ver de forma interactiva el daño que hace al cuerpo humano su consumo. De manera especial, nos resultaron impactantes las imágenes del cerebro y su daño progresivo sobre el córtex, responsable del control de la conducta y de la vida racional, y el sistema límbico, responsable del control de la vida instintiva y emocional, El daño claro sobre las zonas de recompensa y castigo del cerebro aún permanece en nuestra retina por su increíble dimensión tras un consumo adictivo de casi cualquiera de estas sustancias. 

Le damos la enhorabuena a la Fundación "la Caixa " por impulsar acciones formativas y divulgativas como ésta.