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23 may. 2017

La vigilancia entomológica: combatiendo a un enemigo silencioso

El jueves día 25 de mayo tuvimos en el Centro la última charla que cerró de una manera brillante el ciclo de conferencias de "Gente interesante para gente interesada" en este curso 2016-2017. 



Carolina Fernández e Irene Serafín, biólogas e investigadoras del Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de Canarias, acercaron un poco más la Ciencia a los alumnos de los tramos III y IV del Centro Sede, y al grupo semipresencial del Hospital de Los Dolores.  



Bajo el título principal de "La vigilancia entomológica", y el subtítulo "Combatiendo a un enemigo silencioso", nos fueron contando minuciosamente y de una manera muy pedagógica, cómo hacen a diario su trabajo de investigación y prevención, tanto dentro del laboratorio como fuera de él. 



A menudo desconocemos en la sociedad esta labor silenciosa y anónima que muchos científicos e investigadores realizan y que contribuyen a mejorar la salud pública y a prevenir múltiples enfermedades. Mediante su trabajo, no sólo nos protegen, sino que mejoran nuestra calidad de vida al realizar descubrimientos que contribuyen a nuestro bienestar. 



Los mosquitos, por su relación con múltiples enfermedades, fueron los protagonistas principales de la charla. Así, llegamos a conocer que estos insectos desempeñan un papel muy importante en salud pública ya que actúan como vectores (agente orgánico)  de enfermedades que pueden llegar a ser mortales. De hecho,  el mosquito está clasificado como el animal más peligroso del mundo debido a que ocasiona alrededor de 3 millones de muertes al año. Entre otras causas, la falta de control de los vectores ha provocado la emergencia o re-emergencia de enfermedades como el dengue, el chikungunya y el zika. 




La globalización ha contribuido en las últimas décadas a que haya tenido lugar en Europa la emergencia y reemergencia de diversas enfermedades transmitidas por mosquitos. Esto se ha debido a una serie de factores como son: el aumento del transporte y del comercio vía aérea y marítima, el crecimiento demográfico, los cambios ambientales y climáticos, etcétera, que han propiciado por un lado un movimiento tanto del vector como del parásito a nuevas zonas o, por otro lado, su reaparición en regiones donde ya había sido erradicado años atrás.



Para evitar la emergencia o reemergencia (referido a afecciones supuestamente controladas) de dichas enfermedades, muchos países han puesto a punto programas de control y vigilancia entomológica. Estos programas centran sus esfuerzos en detectar la presencia de especies de mosquito capaces de transmitir enfermedades. Para ello, se pide también la participación y ayuda ciudadana, vital en muchos casos para acudir con tiempo a las zonas donde se encuentran estas especies. En este sentido aplicaciones como la desarrollada en nuestro país, como la llamada "atrapaeltigre.com", pueden desempeñar un papel fundamental en la prevención. Allí donde no pueden llegar nuestros investigadores la alerta ciudadana es fundamental. De hecho, ya se han dado casos en la Península de detección de estos insectos por parte de la población, que lo ha comunicado a las autoridades sanitarias. 


Esta plataforma ha permitido detectar al mosquito tigre en 360 municipios españoles en el año 2015, gracias a la colaboración ciudadana conociendo con exactitud su situación real, ya que estos mosquitos se dispersan por el territorio a gran velocidad, aprovechando en muchas ocasiones los medio de transportes humanos.


En definitiva, celebramos desde nuestro Centro el hecho de personas como Carolina o Irene nos hayan dado a conocer una profesión en la que no es fácil permanecer en un país en que la Ciencia no se valora lo suficiente y en el que una mujer tiene aún mayor dificultad para ejercer su valor o llegar a puestos  de importancia. 



De algo sí estamos plenamente seguros: ellas están infectadas del virus de la motivación y pasión por su trabajo. 

¡Enhorabuena, chicas!


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